por Anaité Ancira García
Semblanza autora:
Poetatarotistamamá todo al mismotiempo mientras cocina, lava ropa, aspira y trapea.
Desde el 2010 ha publicado en diferentes medios impresos y digitales como errr magazine,
dédalo revista, periódico de poesía de la UNAM, revista consideraciones, punto en línea,
registro mx, revista trajín, el periódico de las señoras, revista el humo, Jerónimo MX,
Hysteria Revista, Grafógrafxs y cartonera Puff.
En 2018 publicó el poemario “play, pausa, rec, mute” con la editorial Grupo Rodrigo Porrúa, “Antidiario de un ama de casa”
en 2019 con Editorial EL Humo y un fragmento de su poemario “fragmentitos de un discurso amorosito”
en el número 6 de la revista Grafógrafxs en octubre 2020.
AMERICAN SPIRIT
Mi dedo chiquito del pie quiere fumar,
mis muslos,
el izquierdo y el derecho
también quieren fumar.
mis rodillas mis brazos mis codos
mis ojos mis nudillos mi barbilla,
todo quiere fumar.
los dedos de mis manos… uy mis dedos,
quieren sentir el tabaco en sus yemas,
agarrar la sábana,
poner la exacta cantidad de tabaco dentro
para que quede un cigarro, lo suficientemente grueso
que dure las fumadas que necesito,
todos los días a las 7 de la noche
mientras mis hijos ven la tele
y yo salgo al balcón a oír a los pájaros,
a ver como se pone el sol,
como van llegando los vecinos.
ahora a las 7 de la noche,
empiezo a sentir como mi espalda
desde la columna cervical hasta la lumbar,
quiere fumar
mis intestinos mis piernas mis tobillos
mis axilas mis caderas mis nalgas
mis costillas mis cachetes mis orejas
mi nariz mi antebrazo mis omoplatos
mi ombligo
mi boca… uy mi boca.
en medio de esta pandemia,
he decidido terminar con la relación más larga que he tenido,
más de 20 años de compromiso y fidelidad,
la única toalla que no he tirado en mi vida,
mi relación con el tabaco.
ningún divorcio me había dolido tanto
y eso que llevo tres,
maldita pandemia,
me diste donde más me dolía.
ahora no sé qué decirle a mi dedo chiquito del pie,
ni a mi pelo ni a mis dientes ni a mis pantorrillas
ni a mis pestañas ni a mis uñas ni a mis talones
ni a los granos que me salen cuando empiezo a menstruar,
ni a mi sistema nervioso central ni a mi hipotálamo
ni a mi tubo digestivo ni a mi tráquea
ni a los 4.25 litros de sangre y 650 músculos de mi cuerpo
ni a mis 208 huesos, con todo su tejido conectivo y su líquido sinovial.
y es que todo absolutamente todo de mi, quiere fumar.
ahora a las 7 de la noche,
me tomo un vaso de vino,
horneo un panqué de miel,
hago mermelada de naranja con cardamomo,
queso ricota con menta
y no me como nada,
porque en realidad lo único que quiero,
es fumar.
yo que me sentía tan rebelde tan independiente,
tan anti sistema,
tan mi-mente-es-más-fuerte-que-cualquier-manipulación-mediática,
heme aquí llorando por un pinche cigarro,
imposibilitada a escribir o a hacer bien cualquier cosa,
porque la cara oculta es la resulta de mi idea genial de echarte,
soy tan cliché como poeta macho progre y
olvidarte me cuesta tanto.
no sé cómo calmar el estrés sin fumar,
olvidar quince mil encantos es mucha sensatez,
no sé cómo escribir sin fumar,
y no sé si seré sensato,
no sé cómo platicar algo serio con mi hermana sin fumar.
lo que sé es que me cuesta un rato hacer las cosas sin querer,
no sé cómo hacer la digestión sin fumar,
y aunque fui yo quien decidió que ya no más,
no sé cómo se termina un día sin fumar,
y no me canse de jurarte que no habrá segunda parte
no sé cómo voy a sobrevivir esta pandemia
y lo que sigue,
sin fumar.
me cuesta tanto olvidarte
👏🏼👏🏼👏🏼
Buenísimo…